“…Ahora es tiempo de la gracia,
ahora es día de salvación” (2 Cor 6,2)
Queridas hermanas y hermanos:
Que el amor y la compasión animen nuestro peregrinar cuaresmal hasta la Pascua.
Quisiera iniciar esta reflexión haciendo mías las palabras del Papa León XIV: …“Todo camino de conversión comienza cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra y la acogemos con docilidad de espíritu. Existe, por tanto, un vínculo entre el don de la Palabra de Dios, el espacio de hospitalidad que le ofrecemos y la transformación que ella realiza. Por eso, el itinerario cuaresmal se convierte en una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él el camino que sube a Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección”.[1]
El Papa León XIV nos señala dos elementos a tener en cuenta en la vivencia de la Cuaresma: escuchar y ayunar. Que al finalizar este tiempo de gracia y conversión, estemos verdaderamente resucitados.
En relación al acontecimiento capitular, quiero agradecer a todas y cada una de las hermanas por su apertura y disposición para acoger los trabajos pre‑capitulares. Percibo una sed profunda de interioridad y de hondura en nuestra entrega. Sigamos orando y manteniéndonos atentas a la voz de Dios, que hoy nos sigue llamando como Congregación.
Continuemos haciendo el camino de interiorización con humildad y valentía, abiertas y abandonadas en el corazón de Cristo, transfigurándonos en Él, escuchando su llamada en lo cotidiano, a través de la Palabra y de la realidad. Esto requiere de nosotras una actitud de silencio y oración, para discernir su voluntad tanto a nivel personal como comunitario.
Trabajando en esta clave, viviremos la Pascua, porque no seguimos a un Dios muerto. ¡EL VIVE!
Recordarles que en el mes de junio se celebrará el XXXI encuentro de FCRI. Corresponde a la Congregación animar dicho evento. Sean animadores para la participación de los distintos grupos. Nos acompañará nuestro Prior General, Padre Desiderio García.
Pidamos a María, nuestra Madre y Hermana, que nos acompañe en este tiempo de gracia que iniciamos, para que aprendamos a decir “sí” con docilidad y humildad, en atenta escucha a la voluntad de Dios.
Un abrazo fraterno para todas y cada una.
Hna. Ma. Teresa Delgado Aguado
Superiora General
[1] Mensaje del Santo Padre León XIV para la Cuaresma 2026



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